EUCARISTIA Procuren estar en paz con todos y progresen  en la santidad, pues sin ella nadie verá al Señor” Hebreos 12:14

Los Sacramentos son ciertas acciones exteriores, que nos dan o aumentan la gracia santificante y fueron instituidos por Nuestro Señor Jesucristo. Son siete:
Bautismo
Confirmación
Eucaristía
Penitencia y reconciliación
Unción de los enfermos
Orden sacerdotal
Matrimonio
Los sacramentales

Estos sacramentos corresponden a las etapas y momentos importantes de la vida del cristiano. Según San Agustín, hay cierta semejanza entre las etapas de la vida natural y las etapas de la vida espiritual.

Podemos dividir los sacramentos en:

  • Sacramentos de iniciación: Bautismo, Confirmación y Eucaristía. Estos sacramentos ponen los fundamentos de la vida cristiana.
  • Sacramentos de curación: Sacramento de la penitencia y de la reconciliación y la Unción de los enfermos.

Sacramentos al servicio de la comunidad: Sacramentos del orden y del matrimonio.

SACRAMENTO DEL BAUTISMO

“Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado.” Mateo 28:19-20

BAUTISMOLa iniciación cristiana se realiza mediante el conjunto de tres sacramentos: El Bautismo, que es el comienzo de la vida nueva, la Confirmación, que es el afianzamiento y la Eucaristía, que alimenta al discípulo con el Cuerpo y la Sangre de Cristo para ser transformados en El.
El Bautismo, es el fundamento de toda la vida cristiana, y la puerta que nos da acceso a los demás sacramentos. Nos borra el pecado original y cualquier otro pecado que hayamos cometido.
Es el nacimiento a la vida nueva por la cual el hombre es hecho hijo adoptivo del Padre, miembro de Cristo, templo del Espíritu Santo. Concede la gracia y amistad con Dios y los siete dones del Espíritu Santo.Trae la virtud de la fe.
Nos imprime el carácter de cristianos, es decir llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a su Iglesia.
El Bautismo constituye el nacimiento a la vida nueva en Cristo. Según la voluntad del Señor, es necesario para la salvación como lo es la Iglesia misma, a la que introduce el Bautismo.
Bautizar en griego significa (sumergir – introducir dentro del agua). La inmersión en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo de donde sale, como una nueva criatura, por la resurrección con El. (Romanos 6:3-4 Colosenses 2,12, 2ª. Corintios 5, 17, Galatas 6,15.)
Este sacramento es llamado también Baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo, porque realiza el nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual, nadie puede entrar en el Reino de Dios. (Juan 3,5)
Jesús comienza su vida pública después de hacerse bautizar por San Juan Bautista en el Jordán y luego de su resurrección confiere esta misión a sus apóstoles: “Id, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”. (MT. 28, 19-20; Marcos 16, 15-16.)
La sangre y el agua que brotaron del costado traspasado de Jesús crucificado son figuras del Bautismo y de la Eucaristía, sacramentos de vida nueva, desde entonces es posible nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de Dios.(Jn. 3,5).
El rito esencial del Bautismo consiste en sumergir en el agua al candidato o derramar agua sobre la cabeza, pronunciando la invocación a la Santísima Trinidad, es decir, del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
Desde los tiempos más antiguos, el Bautismo es dado a los niños, porque es una gracia y un don de Dios que no supone méritos humanos, los niños son bautizados en la fe de la Iglesia. La entrada en la vida cristiana da acceso a la verdadera libertad.
Quien puede bautizar? De ordinario debe bautizar el sacerdote, pero en caso de necesidad puede y debe bautizar cualquier hombre o mujer que tenga uso de razón e intención de hacer lo que hace la Iglesia.
El bautismo se administra en caso de necesidad derramando agua natural sobre la cabeza de la persona y diciendo al mismo tiempo con intención de bautizar: Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
San Ambrosio nos dice: considera donde eres bautizado, de donde viene el Bautismo: de la cruz de Cristo, de la muerte de Cristo. Ahí esta todo el misterio. El padeció por ti. En El eres rescatado, en El eres salvado.