Cada vez que algo frustre tus planes y deseos,  interprétalo como una forma de recordar que debes comunicarte conmigo. Ésta practica tiene varios beneficios. El primero es obvio :
Hablar conmigo te bendice y fortalece nuestra relación. Otro beneficio es que las desilusiones  en vez de desmoralizarte, se transforman en oportunidades para bien. Esta transformación quita los aguijones que provocan las circunstancias difíciles haciendo posible tener gozo en medio de la adversidad.
 «Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo»  Filp 3, 7-8
Comienza por practicar esta disciplina en todos los problemas de la vida  diaria. A menudo son estas dificultades las que te alejan de mi Presencia.
Cuando te replantees los contratiempos como oportunidades,  te darás cuenta que estas ganando mucho más de lo que habías perdido. Es solo después de mucha practica que puedes aceptar perdidas mayores en esta actitud positiva. Pero es posible alcanzar la perspectiva del apóstol Pablo, cuando dijo: «Pero todo aquello que para mi era valioso, ahora lo considero si valor por la causa de Cristo».

 

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