GUÍA PARA LA VIDA

 jesus es la luz«Tu palabra es antorcha de mis pasos y luz de mi camino.» Salmo 119:105.
«Escondí tus palabras en mi pecho, para no pecar nunca en contra tuya.» Salmo 119:11.
«¿Cómo conservará pura su vida el joven? Guardando tus palabras.»Salmo 119:9.
«Tus prescripciones son mis delicias y tus estatutos mis consejeros.»Salmo 119:24.
«El Señor asegura los pasos del hombre cuando le gusta su caminar.»Salmo 37:23.
«No añadirás ni quitarás nada a lo que yo te mando,  sino que guardarás los mandamientos de Yavé, tu Dios, tal como te los ordeno.»Deuteronomio 4:2.
«Ellos guiarán tus pasos, te velarán cuando duermas, y te hablarán al despertar. Porque el mandamiento es una lámpara, y la enseñanza una luz, la corrección del que te enseña es un camino de vida.»Proverbios 6:22-23.
«Jesús dijo entonces a esos judíos que creían en Él: «Ustedes serán mis verdaderos  discípulos si guardan siempre mi palabra; entonces conocerán la Verdad y la Verdad los hará libres».Juan 8: 31-32.
«Su poder divino nos ha dado todo lo que necesitamos para la Vida  y la Piedad. Primero el conocimiento de Aquel que nos llamó por su propia gloria y poder, entregándonos las promesas más extraordinarias y preciosas. Por ellas ustedes participan de la naturaleza divina, después de rechazar la corrupción y los malos deseos de este mundo.»2 Pedro 1:3-4.
«Tus oídos sentirán sus palabras resonar detrás de ti: «este es el camino que deben seguir», ya sea que vayan por la derecha o por la izquierda.»Isaías 30:21.
«Así se han realizado sus promesas hechas en el pasado por la boca de sus santos profetas, para alumbrar a aquellos que se encuentran entre tinieblas y sombras de muerte y para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»Lucas 1:70,79.
«Leerás continuamente el libro de esta Ley y lo meditarás para actuar en todo según lo que dice.  Así se cumplirán tus planes y tendrás éxito en todo. Yo soy quien te manda; esfuérzate, pues, y sé valiente.»Josué 1:8.
«Todos los textos de la Escritura son inspirados por Dios y son útiles para enseñar, para rebatir, para corregir, para guiar en el bien. La Escritura hace perfecto al hombre de Dios y lo deja preparado para cualquier buen trabajo.»2 Timoteo 3:16,17.
«Por lo tanto, la fe nace de una predicación, y la predicación se arraiga en la Palabra  de Cristo.»Romanos 10:17.
«Pon estas palabras mías en tu corazón y en tu alma, que sean para ti como una señal ligada a tu mano, un signo puesto en medio de tu frente. Enséñalas a tus hijos. Habla de ellas, sea que estés sentado en tu casa o que vayas de viaje, cuando te acuestas o cuando te levantas; las grabarás en tus puertas y a la entrada de tus ciudades. Entonces tus días y los de tus hijos se prologarán en la tierra que Yavé juró dar a tus padres, y permanecerás en ella mientras permanezca el cielo sobre la tierra.» Deuteronomio 11:18-21.