«Pues Dios no es un Dios de confusión, sino de paz. Como en todas la Iglesias de los santos» 1 Corintios 14:33

Muchas cosas compiten por captar tu atención en este mundo complejo de comunicación instantánea. El mundo ha cambiado enormemente desde la primera vez que di el mandamiento: ¡Silencio! ¡Sepan que yo soy Dios! Sin embargo, esta verdad eterna es esencial para el bienestar de tu alma. Así como el rocío refresca  el césped y las flores durante la tranquilidad de la noche, así mi Presencia te revitaliza cuando te sientas en silencio conmigo.

Una mente fresca y revitalizada es capaz de clasificar lo que es importante y lo que no lo es. En su condición natural, tu mente fácilmente puede distraerse en asunto sin valor. Como las llantas de un automóvil empantanado en el barro giran infructuosamente, los dientes de tu cerebro giran impotentes cuando te concentras en cosas triviales. Tan pronto como empiezas a comunicarte conmigo, tus pensamientos engranan y te puedes mover a cosas más importantes.
Comunícate conmigo en forma continua y yo pondré mis pensamientos en tu mente.

«Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Salmo 46,10

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