Uno de los refranes más populares es «El martes no te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes.» citado por Cervantes en el Quijote. Tal vez parezca que refranes como éste carecen de peligro para quienes creen en ellos y acatan sus augurios. Lo cierto es que encierran un grave peligro, no el de viajar ni casarse el martes ni nada por el estilo, sino el de confiar en mitos en vez de confiar en Dios y contar con el favor divino en todo lo que emprendamos, no sólo el lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo, sino también el martes, y no sólo en la vida presente sino también en la venidera. «…porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres , especialmente de los que creen» 1Timoteo 4:10

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