“Porque el deseo de la carne es la muerte, pero el pensamiento en el Espíritu es la vida y la paz.” Romanos 8,6

Busca mi Rostro y encontrarás no solo mi Presencia sino que también mi paz- Para recibir mi paz deberás cambiar tus pretensiones para ser más receptivo y confiado. Lo único que puedes agarrar sin dañar tu alma es mi mano. Pídele a mi Espíritu dentro de ti que ordene tu día y controle tus pensamientos porque los que ocupan su mente en las cosas del Espíritu tienen vida y paz.

Tu puedes tener todo lo que quieras de mí y de mi paz mediante miles de correctas decisiones cada día. La decisión más frecuente que tendrás que hacer será confiar en mí o preocuparte. Nunca lograrás lo que quieres si te limitas a lamentarte pero puedes confiar en mí en cualquier cosa que sea. Yo  soy tu pronta ayuda en tiempos de tribulación. Confía en mí, aunque el mundo se desintegre y los montes se derrumben y caigan al mar.

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