El amor y la fe son las dos fuerzas más nobles del universo. Por el amor y la fe el ser humano hace hazañas increíbles y sacrificios sublimes, y logra transformaciones formidables. En cambio, sin amor y sin fe desciende al nivel de las bestias, al estado de las fieras de la selva. Por una parte podemos tener mucho amor hacia una persona o un objeto y sin embargo no tener fe, y por otra podemos tener mucha fe en algo o en alguien sin tener amor. «El Señor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor; él los libra de la muerte, y en épocas de hambre los mantiene con vida. Esperamos confiados en el Señor; él es nuestro socorro y nuestro escudo. Que tu gran amor, Señor, nos acompañe.» Salmo 33:18-20,22

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