ENFERMO

testimonio“Señor, para ti vivirá mi corazón y respirará mi alma. Tú me sanarás y me devolverás la vida, mi enfermedad se cambiará en salud.” Isaías 38:16-17a.
“¡Devuélveme la salud, Yavé, y quedaré sano! ¡Sálvame y estaré a salvo! pues mi esperanza eres tú.” Jeremías 17:14.
“El perdona tus pecados y sana tus dolencias. El te salva de la tumba y te llena de bondad y de gracia. El te colma de bienes en la vida, y como el águila renueva tu juventud.” Salmo 103:3-5.
“Clamaron al Señor en sus angustias, y él los libró de sus aflicciones. Mandó su palabra para sanarlos y sacarlos de su ruina.” Salmo 107:19-20.
“En Dios sólo descansa el alma mía, de Él viene mi salud. Mi salvación, mi roca sólo es él, mi fortaleza: no he de vacilar.” Salmo 62:2-3.
“El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién puedo temer? Amparo de mi vida es el Señor, ¿de quién puedo temblar ?” Salmo 27:1.
“Sin embargo, eran nuestras dolencias las que Él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban y nosotros lo creíamos azotado por Dios, castigado y humillado. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados. Isaías 53: 4 y 5b.
“Y de hecho no lo sanaron ni hierbas, ni cataplasmas, sino Tu Palabra, Señor, la que todo lo sana. Sabiduría 16:12.
“Yo voy a devolver el vigor a tu cuerpo y voy a sanar tus llagas, dice Yavé. Jeremías 30:17.
“Hijo mío, cuando estés enfermo no te amargues, sino ruega al Señor y El te sanará. Apártate de tus faltas, endereza tu conducta y purifica tu corazón de todo pecado. Ofrece incienso y flor de harina y según tus medios presenta ofrendas generosas. En seguida, recurre al médico, porque a él también lo creó Dios; no prescindas de él puesto que lo necesitas. Sirácides 38: 9-13.
“Yo le devolveré la salud, lo alentaré y lo ayudaré a recuperarse.” Isaías 57:18.
“Y por la fe en el Nombre de Jesús, este Nombre ha sanado al tullido que ustedes ven y conocen. Es, pues, la fe en Cristo la que lo ha restablecido totalmente delante de todos ustedes.” Hechos 3:16.
“El Señor sana y alivia de la enfermedad con sus remedios.” Sirácides 38: 7.
“Al llegar la noche le trajeron muchos endemoniados. El echó a los demonios con una sola palabra y sanó a todos los enfermos. Así se cumplió la profecía de Isaías : Hizo suya nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.” Mateo 8: 16-17.
“Yo, en cambio, vine para que tengan vida y sean colmados. Juan 10:10b.
“Le trajeron todos los enfermos, rogándole que los dejara tocar solamente el fleco de su capa. Todos los que lo tocaron quedaron totalmente sanos.” Mateo 14:36.
“Todo lo que pidan con una oración llena de fe, lo conseguirán.Mateo 21:22.
“Cómo Dios consagró a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, comunicándole su poder. Este pasó haciendo el bien y sanando a cuantos estaban dominados por el diablo, porque Dios estaba con Él.” Hechos 10:38.
“Jesús le preguntó: ¿Qué quieres que te haga?” El ciego respondió: “Maestro, que yo vea”. Entonces Jesús le dijo: “Puedes irte; tu fe te ha salvado.” Marcos 10:51.
“Si en la tierra dos de ustedes unen sus voces para pedir cualquier cosa, estén seguros que mi Padre Celestial se la dará. Pues donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, ahí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18:19-20.
“No te tengas por sabio: teme a Yavé y huye del mal; esto será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos.” Proverbios 3:7-8.
“Muy querido, deseo que te resulten bien todos tus asuntos y que goces de salud corporal como gozas de la del alma.” 3 Juan 2.
“Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos. Enseñaba en las sinagogas, proclamaba la Buena Nueva del Reino y sanaba todas las enfermedades y dolencias.” Mateo 9:35.
“Contestó el capitán: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Di una palabra solamente y mi sirviente sanará.” Mateo 8:8.
“Y toda esta gente trataba de tocarlo porque de Él salía una fuerza que los sanaba a todos.” Lucas 6:19.
“Y estas señales acompañarán a los que crean: En mi Nombre echarán los espíritu malos, hablarán en nuevas lenguas, tomarán con sus manos las serpientes y, si beben algún veneno, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán.” Marcos 16:17-18.
“El que esté enfermo, que llame a los presbíteros de la iglesia para que rueguen por él, ungiéndolo con aceite en el Nombre del Señor. La oración hecha con fe sanará al enfermo; el Señor lo levantará y, si ha cometido pecados, le serán perdonados.” Santiago 5:14-15.
“El mismo subiendo a la cruz cargó con nuestros pecados para que, muertos a nuestros pecados, empecemos una vida santa. Y por sus llagas fueron ustedes sanados.” 1 Pedro 2:24.
“Y le dijo: “Si de veras escuchas la voz de Yavé, tu Dios, y haces los que es justo a sus ojos, dando oídos a sus mandatos y practicando sus normas, no descargaré sobre ti ninguna plaga de las que he descargado sobre los egipcios; porque Yo soy Yavé que te doy la salud”. Éxodo 15:26.
“Atiende, hijo mío, mis palabras, inclina tu oído a mis razones. Jamás las pierdas de vista, deposítalas en lo íntimo de tu corazón. Porque son vida para los que las reciben, medicina para todo hombre.” Proverbios 4:20-22.
“Pero Cristo Jesús permanece el mismo hoy como ayer, y por la eternidad. Hebreos 13:8.
“Yavé alejará de ti toda enfermedad.” Deuteronomio 7:15.
“Yo, sin embargo, me apresuraré a que se restablezcan y mejoren; les devolveré la salud y les haré gozar de mucha paz y seguridad.” Jeremías 33:6.
“Por eso les digo: todo lo que pidan en la oración, crean que ya lo han recibido y lo tendrán. Marcos 11:24.
“Y lo que ustedes pidan en mi Nombre, lo haré yo, para que el Padre sea glorificado en su Hijo. Y también, si me piden algo en mi Nombre, yo lo haré.” Juan 14:13-14.
“Jesús le dijo: “¿Por qué dices: si puedes? Todo es posible para el que cree. Al instante, el padre grito: “Creo, ¡pero ayuda mi poca fe!”" Marcos 9:23-24.