DEPRIMIDO

“Dios mío, oye mi clamor, atiende a mi oración. Clamo a ti desde el confín de la tierra cuando ya me desfallece el corazón. Llévame a la roca que no puedo alcanzar, pues tú eres mi refugio y mi torre fortificada contra el enemigo.” Salmo 61:2-4.
“¿Qué te abate, alma mía? ¿Por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios, que aún le cantaré a mi Dios Salvador.” Salmo 42:.6.
“A los justos, empero, Dios los mira y escucha atentamente sus clamores. Cuando claman a él, los escucha y los libra de sus angustias.”Salmo 34: 17-18.
“Alma mía, bendice al Señor, alaba de corazón su santo Nombre. Si, alma mía, bendice al Señor y no olvides tantos beneficios de su mano. El perdona tus pecados y sana tus dolencias. El te salva de la tumba y te llena de bondad y de gracia. El te colma de bienes en la vida, y como el águila renueva tu juventud.”Salmo 103:1-5.
“Sana a los corazones destrozados y venda sus heridas.”Salmo 147:3.
“Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco, mi alma tiene sed de ti, en pos de ti mi carne desfallece cual tierra seca, sedienta, sin agua. Yo quiero contemplarte en el santuario para admirar tu gloria y tu poder. Pues es mejor tu amor que la existencia, tu alabanza mis labios contarán. Podré así bendecirte mientras viva y levantar mis manos en tu Nombre.”Salmo 63: 2-5.
“No temas, pues yo estoy contigo, no mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios, y yo te doy fuerzas, yo soy tu auxilio y con mi diestra victoriosa te sostendré.” Isaías 41:10.
“Si atraviesas un río, Yo estaré contigo y no te arrastrará la corriente. Si pasas por medio de las llamas, no te quemarás y ni siquiera te chamuscarás.”Isaías 43:2.
“Nos vienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos. Andamos con graves preocupaciones, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aplastados.” 2 Corintios 4: 8-9.
“¡Bendito sea Dios, Padre de Cristo Jesús Nuestro Señor!, el Padre siempre misericordioso, el Dios del que viene todo consuelo, el que nos conforta en todas nuestras pruebas por las que ahora pasamos, de manera que nosotros también podamos confortar a los que están en cualquier prueba, comunicándoles el mismo consuelo que nos comunica Dios a nosotros!”2 Corintios 1:3-4.
“No tendrás que temer desgracia alguna, pues contigo está Yavé, rey de Israel.” Sofonías 3: 15b.
“Estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes espirituales, ni el presente, ni el futuro, ni las fuerzas del universo, sean de los cielos, sean de los abismos, ni criatura alguna, podrá apartarnos del amor de Dios que encontramos en Cristo Jesús, nuestro Señor.” Romanos 8:38-39.
“Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros ?” Romanos 8: 31b.
“Tengan esperanza y estén alegres. En las pruebas: sean pacientes. Oren en todo tiempo.”Romanos 12: 12.
“Esperaba en el Señor con gran confianza, El se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor; me sacó de la fosa fatal, del barro del pantano; puso mis pies sobre roca y aseguró mis pasos.” Salmo 40: 2-3.
“Porque su enojo dura unos momentos y su bondad la vida entera. Al atardecer nos visita el llanto y por la mañana la alegría.”Salmo 30:6.
“El Espíritu del Señor Yavé está sobre mí, porque Yavé me ha ungido. Me ha enviado con buenas noticias para los humildes, para sanar a los corazones heridos, para anunciar a los desterrados su liberación, y a los presos su vuelta a la luz.” Isaías 61:1.
“Así volverán los que ha salvado Yavé y vendrán a Sión entre gritos de alegría, una dicha eterna resplandece en sus rostros. Alegría y felicidad los acompañarán, y lejos quedarán las penas y los suspiros.”Isaías 51:11.
“Queridos hermanos, no se extrañen de este fuego que prendió entre ustedes para ponerlos a prueba. No es algo insólito lo que les sucede. Más bien alégrense de participar en los sufrimientos de Cristo; pues en el día en que se nos descubra su Gloria, ustedes estarán también en el gozo y la alegría.”1 Pedro 4: 12-13.
“Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El los levante a su tiempo. Depositen en El todas sus preocupaciones, pues El cuida de ustedes.” 1 Pedro 5: 6-7.
“Comerán y se saciarán, alabarán el Nombre de su Dios, que ha obrado con ustedes de modo maravilloso, mi pueblo no será ya jamás confundido.” Joel 2:26.