ABANDONADO

jesus en la cruz1«Si mi padre o mi madre me abandonan, me acogerá el Señor. Enséñame, Señor, el buen camino, guíame siempre por sendero plano frente a mis enemigos. «Salmo 27:10-11
«¿Qué te abate, alma mía? ¿Por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios, que aún le cantaré a mi Dios Salvador.» Salmo 42:6.
«Pues a mí se acogió, lo libraré; lo protegeré, pues mi Nombre conoció. Me llamará, yo le responderé; estaré con él en la desgracia». Salmo 91:14-15.
«¿Pero, puede una mujer olvidarse del niño que cría, o dejar de querer al hijo de sus entrañas?, Pues bien, aunque se encontrara alguna que lo olvidase, ¡Yo nunca me olvidaría de ti!.» Isaías 49:15.
«No temas, pues yo estoy contigo, no mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios; yo te doy fuerzas, yo soy tu auxilio, y con mi diestra victoriosa te sostendré. «Isaías 41:10.
«El Señor dice: «Nunca te dejaré ni te abandonaré», y nosotros hemos de responder confiados: «El Señor es mi socorro no temeré. ¿Qué pueden contra mí los hombres?».Hebreos 13:5.
«Nos vienen pruebas de toda clase, pero no nos desanimamos. Andamos con graves preocupaciones, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aplastados. 2 Corintios 4:8-9.
«Depositen en El todas sus preocupaciones, pues El cuida de ustedes.» 1 Pedro 5:7.
«Los pobres y los humildes buscan agua pero no encuentran, y se les seca la lengua de sed. Pero yo, Dios de Israel, no los abandonaré. Yo, Yavé, los escucharé.»Isaías 41:17.
«El oprimido encuentra su refugio en el Señor; Él es su fortaleza cuando lo rodea la angustia.»Salmo 9:10.
«Sean valientes y firmes, no teman ni se asusten ante ellos, porque Yavé, tu Dios, está contigo; no te dejará ni te abandonará.» Deuteronomio 31:6.
«Porque Dios no rechazará a su pueblo, ni abandonará su herencia.»Salmo 94:14.
«Porque Yavé no rechazará a su pueblo en atención a su gran nombre, ya que se ha dignado hacer de ustedes su pueblo.»1 Samuel 12:22.
«Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo.»Mateo 28:20b.
«Acérquense a Dios y Dios se acercará a ustedes.»Santiago 4:8.